Reseña: Una lectura de «Esclavos del tiempo. Vidas aceleradas en la era del capitalismo digital.» De Judy Wajcman

Por Denise Krepki

PDF

Acerca de Judy Wajcman

Judy Wajcman es socióloga y profesora en la London School of Economics and Political Science (LSE), en la cátedra Anthony Giddens. Sus líneas de investigación están vinculadas al estudio de las tecnologías de la información y la comunicación desde una perspectiva feminista. Algunas de sus tesis en la temática la ubicaron como pionera en este campo de reflexión, siendo su libro El tecnofeminismo (2004) una de sus obras más reconocidas. En la actualidad, su trabajo se focaliza en el análisis del impacto de las tecnologías digitales en el mundo laboral y en los diversos usos del tiempo en la sociedad contemporánea. Si bien emprendió una interesante investigación en torno al impacto del teléfono móvil en el equilibrio trabajo-vida, la obra Esclavos del tiempo. Vidas aceleradas en la era del capitalismo digital (2017) profundiza aquel trabajo analítico incorporando una visión histórica de las denominadas “nuevas tecnologías”.

La autora cuenta con vastas publicaciones en la temática. Entre ellas, destacamos Women in Control: Dilemmas of a Workers’ Co-operative (Milton Keynes, The Open University Press, 1983), Feminism Confronts Technology (Cambridge, Polity Press, 1991) y Managing Like a Man: Women and Men in Corporate Management (Cambridge, Polity Press, 1998).

¿Vidas o discursos acelerados?

“¿No se suponía que las máquinas modernas ahorraban tiempo y, de ese modo, dejaban más tiempo libre? ¿Cómo es que recurrimos a dispositivos digitales para aliviar la falta de tiempo y, sin embargo, los culpamos de incrementarla?”, se pregunta Wajcman (2017: 15) en la introducción de Esclavos del tiempo, esbozando así uno de los interrogantes nodales de su escrito. A partir del cruce entre estudios de género, de las tecnologías y del tiempo, la autora invita a poner en tensión ciertas reflexiones instaladas en el senti do común que han bifurcado opiniones en relación a la mediación de la tecnología en nuestras cotidianidades, obturando la posibilidad de advertir matices y contextos diversos. Frente a postulados como los del aceleracionismo o “la paradoja de la falta de tiempo”, la autora propone recuperar una visión histórica de las denominadas “nuevas tecnologías” que permita explorarlas en términos de configuraciones sociales y en coevolución con los ritmos temporales. Para ello, recurre a un interesante diálogo entre teorías sociales sobre la modernidad y un gran abanico
de trabajos empíricos que le permiten respaldar con solvencia las tesis formuladas. Un aporte sustancial de esta obra es la intención de proporcionar una perspectiva de análisis compleja, histórica y multidimensional de la relación entre tecnología y temporalidad desde las ciencias sociales que trascienda visiones dicotómicas. En este sentido, el recorrido analítico de los capítulos permite ahondar en ideas y temáticas que intentan disgregar sentidos, prácticas y elementos que constituyen dicha relación.

Recorrido Analítico

En la propuesta de la autora, los tres primeros capítulos del libro se concentran en un enfoque teórico-histórico que expone distintas líneas de debate y conceptualizaciones con las que discute/dialoga empíricamente en los capítulos siguientes. Así, el segundo bloque de capítulos, desde el cuarto hasta el séptimo, enmarca su posicionamiento a partir de estudios en el terreno que incorporan diversas configuraciones del tiempo productivo-reproductivo de las personas en la etapa digital del capitalismo contemporáneo, haciendo hincapié en el rol de las tecnologías digitales.

El primer capítulo indaga, específicamente, el concepto de aceleración y expone los argumentos que los teóricos sociales han construido para vincular a la sociedad moderna con procesos dominados por esta característica. Una de las críticas contundentes desarrolladas allí, es aquella vinculada con el carácter determinista de tales teorías, así como a esa suerte de salto al vacío en la argumentación conceptual del aceleracionismo, que ubica a la tecnología como principal impulsora de tal aceleración. Con el fin de saldar estas vacancias, ya en el segundo capítulo, Wajcman proporciona una perspectiva histórica que intenta reconstruir un largo linaje de transformaciones, recorriendo las diversas percepciones espacio-temporales de las sociedades.

El tercer capítulo expone datos empíricos, basados en estudios sobre el uso del tiempo, que reflejan distintos factores (pautas laborales, configuraciones domésticas, trabajo de cuidado) que influyen en la organización temporal de las personas. Desde el cuarto capítulo y hasta el séptimo, el análisis girará en torno al papel de la tecnología en la configuración de la experiencia del tiempo. Así, el cuarto capítulo se focaliza en el tiempo de trabajo y la densidad temporal del mismo. La mediación tecnológica en estos espacios, plasmada en el correo electrónico, la constante conectividad, la utilización de smartphones, agudiza las crecientes expectativas de respuestas rápidas y efectivas. Bajo esta reflexión, la autora describe a las oficinas contemporáneas como “ubicuos tecnopaisajes”.

Los ámbitos reproductivos son abordados en el quinto capítulo, en el que Wajcman enfatiza en las desigualdades de género que se evidencian en la distribución del tiempo de trabajo doméstico y las tareas de cuidado. En este recorrido, la autora problematiza el rol de las tecnologías como dispositivos que “ahorran tiempo”, tales como las denominadas “casas inteligentes” o los electrodomésticos y los robots asistentes. A su vez, la cuestión de la tecnología inserta en una red de relaciones personales y en la intimidad del hogar es retomada en el sexto capítulo. Allí se describen las dinámicas que se construyen alrededor de la utilización de múltiples dispositivos en la cotidianeidad familiar y la imbricación de las emociones con estos objetos materiales. Este apartado incluye parte de una investigación previa de la autora relacionada, específicamente, con el papel de los teléfonos móviles, a los cuales denomina “nuevos instrumentos de intimidad”.

Por último, el séptimo capítulo explora estrategias para ganar tiempo enfatizando en la idea de que la relación entre cambio tecnológico y tempora lidad es dialéctica y, por tanto, las tecnologías posibilitan nuevas y múltiples temporalidades. Esto último implica para la autora que, si bien estamos transitando una reconfiguración de las prácticas temporales en la era digital, “no es de manera uniforme un panorama de aceleración” (ídem: 27). “Lejos de que los dispositivos digitales nos empujen inexorablemente a una vida a toda máquina”, escribe Wajcman, “argumentaré aquí que estos pueden ser activamente apropiados e incorporados como un aliado en nuestra búsqueda del control del tiempo” (ídem: 28).

Si bien la primera edición de esta obra data de 2015, es indudable la vigencia que dichos debates adquieren en la actualidad. Sobre todo si pensamos en este contexto de pandemia que atravesamos a nivel global, en el que la dimensión espacio-temporal se vio trastocada en muchos niveles y la tecnología se encuentra ocupando un papel cada vez más preponderante en nuestra vida cotidiana. La sociedad de alta velocidad se ha visto obligadamente interrumpida y la tecnología ha sido puesta a la vanguardia como una solución que continúa tejiendo redes en la virtualidad. La revisión que realiza Wajcman de la mediación tecnológica en nuestras interacciones sociales, resaltando un estado de conectividad constante, nos proporciona herramientas fundamentales para discutir en profundidad y con una perspectiva histórica cómo queremos que dichas tecnologías nos acompañen de ahora en más.

Ficha Técnica

Judy Wajcman – Esclavos del tiempo. Vidas aceleradas en la era del capitalismo digital – 2017-Barcelona – Paidós – 302 páginas – 978-84-493-3303-3

Facebook
Twitter
WhatsApp

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *